Los 3 Pilares del Tratamiento Nutricional

Primer Pilar: “Alimentario”

La mayoría de mis pacientes acude a mi por una dieta, y ahí justamente en la palabra “dieta” consiste el primer error. Las personas no tienen que hacer dietas que solo duraran meses, o a lo sumo un año. Deben comprender la necesidad de incorporar hábitos alimentarios saludables que perduren toda la vida.
Los hábitos alimentarios no se logran de la noche a la mañana, es por eso, que en el consultorio hablamos de tratamiento nutricional. La palabra tratamiento no significa magia, por lo contrario, es un trabajo con pequeños pasos firmes, día tras día, para transformar una realidad por otra realidad, que va a ayudar a la evolución del paciente con el fin de lograr la meta saludable establecida.

 

Segundo Pilar:”Físico”

Recuerda siempre que el hombre primitivo recolectaba, cazaba, peleaba, huía y copulaba con el fin de preservar la especie. La actividad física venía encarnada en el hombre para la supervivencia. La evolución, si bien soluciono muchísimas cosas para la humanidad, es verdad también, que, nos hizo más sedentarios.
Hoy el sedentarismo junto con la mala alimentación tiene como resultado obesidad. Por eso los nutricionistas debemos hacer hincapié en la importancia de realizar al menos una hora diaria de actividad física. La actividad física nos ayuda a ser magros, las personas con mayor tejido graso son más propensas a enfermarse.

Tercer Pilar: “Mental / Espiritual”

“El cuerpo viene a ser el templo del espíritu”. Entender que nuestro cuerpo es nuestra casa, y que no solo se daña por mala elección de alimentos, o llevar una vida demasiado ocia. También existen emociones que nos afectan, y sucede qué, las personas que no ponen en palabras lo que les sucede, el cuerpo poco a poco empieza a hablar por ellas.
Ansiedad, stress, angustia, por nombrar algunas, desequilibran nuestro cuerpo / mente, y cuando una emoción determinada se transforma en sentimiento, y así en resentimiento, lo más obvio es que nos terminemos enfermando. Insisto en que debemos automotivarnos para mejorar la estima, buscar en la naturaleza respuestas y alejarnos de todo aquello que nos resulte toxico (incluido personas)

CONCLUSIÓN:
Un paciente debe ser abordado desde estos tres pilares, de esta forma se logra adherencia al tratamiento y se cumplen las metas establecidas entre el profesional / paciente. A modo de ejemplo;
• Si realizamos demasiada actividad física, pero nos alimentamos mal, fracasa el tratamiento.
• Si nos alimentamos bien, pero somos sedentarios, fracasa el tratamiento
• Si nos alimentamos correctamente y entrenamos, pero emocionalmente estamos mal, fracasa el tratamiento.
Solo aquellos que armonicen estos 3 pilares tendrán éxitos asombrosos.

Matías Catania,

Licenciado en Nutrición / N° matricula 523.

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