El cuento de la criada: la literatura como advertencia

The handmaid’s tale (en español El cuento de la criada) es una novela de ciencia ficción que se encuadra dentro del subgénero conocido como «distopía», lo que básicamente significa que describe un mundo en el que las cosas están peor que ahora. La novela fue escrita por la canadiense Margaret Atwood en 1985 y se ambienta en un futuro cercano en el que un supuesto atentado islámico acabó con la vida de la mayor parte del gobierno norteamericano. Aprovechando el caos resultante, un grupo de ultraderecha se hace cargo del poder e instaura una dictadura religiosa. Los Estados Unidos de América desaparecen y en su lugar surge La República de Gilead.

En este nuevo estado, los derechos civiles prácticamente no existen y la moral oficial es un puritanismo que no tiene nada que envidarle a la sociedad victoriana. La libre prensa está prohibida y la homosexualidad, penada con la muerte, al igual que el profesar una religión distinta de la oficial o haber participado en el pasado de actividades consideradas actualmente ilícitas (como trabajar en un centro de planificación familiar). Las mujeres han perdido su estatus de ciudadanas: no se les permite tener propiedades e incluso les está prohibido leer y escribir.
La república enfrenta un grave problema de población: nacen muy pocos bebés y aun cuando un embarazo llega a término, en la mayor parte de los casos da como resultado una criatura con malformaciones, un «no-bebé» que es destruido inmediatamente. El estado culpa de esta infertilidad generalizada a las mujeres, por lo que los hombres poderosos, además de una Esposa tienen una Criada, una joven sana y presumiblemente fértil para que le dé hijos. Las Criadas son meras herramientas reproductivas y son oficialmente consideradas sagradas pero despreciadas como prostitutas en la vida diaria. Una criada no tiene ni siquiera nombre: se la considera una posesión de su amo. La protagonista de la novela, por ejemplo, se llama DeFred (OfFred en el original). Si una Criada es reemplazada, su sucesora tomará exactamente el mismo nombre.
En una suerte de violación ritual llamada «La Ceremonia», el hombre penetra a la Criada, con asistencia de su Esposa. Pero como la auténtica causa de la infertilidad está en los hombres (particularmente los más viejos, que son los más poderosos) bajo cuerda se alienta y prácticamente se obliga a las Criadas a relacionarse con jóvenes más fértiles, habitualmente parte de personal de la casa, como choferes o jardineros. La autora desnuda así la perversión de esta sociedad que fomenta todo aquello que dice castigar.

ESTRUCTURA NARRATIVA

La historia se divide en tres hilos narrativos, tres tempos distintos. Por un lado, está el pasado de la protagonista, que nos cuenta historias de su infancia y adolescencia, pero especialmente episodios más recientes que ayudan a ver cómo se llegó a imponer un régimen tan totalitario. Por otro está el presente, cuando ya se ha convertido en DeFred y sirve en la casa de un Comandante cuya esposa resulta ser Serena Joy, una figura pública importante de la derecha conservadora y religiosa en los tiempos anteriores a Gilead. Por último, la protagonista narra su adoctrinamiento en el Centro Rojo, donde la cruel Tía Lydia se encargaba de destruir la moral de las mujeres y prepararlas para su nuevo papel en la sociedad.
El cuento de la criada es un libro muy duro y lo que lo hace especialmente aterrador es que, a diferencia de otras distopías, no transcurre en el futuro lejano sino en un momento impreciso pero que se intuye cercano. En palabras de la autora: «En El cuento de la criada no escribí nada que la gente no haya hecho ya en este planeta». Atwood también dice que considera a la novela una advertencia de que no debemos dar por sentados nuestros derechos, sino entender que las libertades duramente conquistadas deben ser protegidas día a día.

ADAPTACIONES

La novela fue llevada a la pantalla por primera vez en 1990 con guion de Harold Pinter y dirección de Volker Schlöndorff. Natasha Richardson interpretó a Defred, Faye Dunaway a Serena Joy y Robert Duvall a El Comandante (Fred). En abril de 2017, Hulu y HBO produjeron una adaptación televisiva, con la autora del libro como consultora creativa. La primera temporada de diez episodios abarca los hechos narrados en la novela, mientras que una segunda temporada de trece capítulos estrenada en 2018 se ocupa de ampliar la historia y ya está confirmada al menos una tercera parte que verá la luz el próximo año.

J. Farías

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