Efemérides de Noviembre

 

En Argentina hay dos efemérides correspondientes al mes de noviembre, que la gente no tiene muy presente:
6 de noviembre: Día de los Parques Nacionales
La “Televisión Nacional de Chile” difundió hace tiempo un documental sobre un Guardaparque del sur chileno.
Además de mostrar aspectos de ese bello hábitat, el documental refiere que un día llegó a ese hermoso y desolado lugar sureño una turista escandinava (no recuerdo si era de Suecia o de Noruega); lo cierto es que la chica se enamoró del Guardaparque; fue a Europa para arreglar sus cosas y regresó decidida a vivir definitivamente con él allí; en el extremo meridional de Chile, tan distante de su tierra natal donde tal vez, tuvo un novelesco sueño que se hizo realidad.
Anécdotas como ésta ayudan a mantener iluminada la imagen solitaria y romántica del Guardaparque cuyo día, en la Argentina, se festeja el 9 de octubre porque en igual fecha (de 1934), fue creada la Administración de Parques Nacionales; y también el segundo Parque Nacional que fue el de Iguazú con 66.148 hectáreas.
Antes, el 6 de noviembre de 1903 el Perito Francisco Pascasio Moreno había donado al Estado Argentino, tres leguas cuadradas (7.500 hectáreas) en la zona del Lago Nahuel Huapi destinadas a ser preservadas en su estado natural, dando origen (en 1922) a la creación del primer Parque Nacional, denominado precisamente: “Nahuel Huapi”; que en idioma mapuche quiere decir “isla del tigre”.
Por eso cada 6 de noviembre se conmemora el Día de los Parques Nacionales; que trae a la evocación zonas argentinas donde se preserva la riqueza que contiene el paisaje, que en algunas regiones, tiene majestuosa belleza y sugerente romanticismo.
Pero la cuestión no debe agotarse en la conmemoración de un aniversario; en visitar y admirar el encanto de nuestros parques, sino que hay que propiciar la preservación de nuestras riquezas naturales aunque no se hallen en áreas específicamente protegidas. Porque no se trata de unos límites en el mapa nacional, sino del sentido común aplicado hacia los tesoros que la naturaleza nos regaló, donde quiera que se hallen.
Hay varias decenas de parques nacionales argentinos, pero no quiero arriesgar una cifra porque, felizmente, la creación de ellos es muy dinámica, y además están las reservas protegidas y las áreas naturales nacionales y provinciales que complican la precisión del dato.
Hay algunas canciones, especialmente litoraleñas y patagónicas, inspiradas en lugares ubicados en nuestros Parques Nacionales; pero como este es un medio gráfico y no un reproductor de música, sólo podemos encender la imaginación para viajar con sus alas a esos sitios de ensueño donde en cataratas, palmares, quebradas, cordillera, ríos, lagos, y glaciares, la naturaleza ha dejado el invalorable obsequio de su mágico pincel.

7 de noviembre: Día del Canillita
En la vida cotidiana de la gente hay personajes entrañables: la dueña de la granjita de enfrente, el quiosquero de la esquina, el verdulero de la otra cuadra, la chica de la panadería, el colectivero de todos los días y la cajera del “súper” entre otros. Y claro, no podía olvidarme de él: del “canillita” que nos deja el diario y nuestra revista favorita. El que nos visita todos los días o solamente los domingos, pero que no falla jamás porque pasa con frío, calor, lluvia o viento. Los “canillitas” tienen distintos modos de trabajo: mientras unos recorren silenciosamente las cuadras visitando a sus clientes fijos y eventuales, otros despiertan las mañanas con el estentóreo grito de ¡diario! Y están los que atienden en sus clásicos quioscos exteriores de chapa, o en puestos dentro de galerías comerciales y estaciones terminales y de subterráneos. Pero todos responden a la misma vocación: la de vender información, entretenimiento, moda y cuestiones de la farándula; es decir, el contenido de diarios y revistas.
Como es sabido, su simpático nombre se debe a la obra teatral Canillita escrita por Florencio Sánchez; periodista y prolífico autor uruguayo de sainetes, zarzuelas, dramas y comedias. A fines del siglo XVIIII, algunos pibes ganaban unas monedas voceando los títulos de diarios por las calles, una novedad en ese entonces. En el amanecer del Siglo XX, en 1902, se estrenó en Rosario la obra Canillita de Florencio Sánchez, quien para el personaje principal de la pieza teatral, se inspiró en las piernas delgadas de un chico que ofrecía los diarios. El éxito fue tal que luego fue representada en Buenos Aires con singular suceso. El autor uruguayo falleció en Francia el 7 de noviembre de 1910 con sólo 35 años, cuando aún se esperaba mucho de su capacidad autoral. Por eso la fecha del 7 de noviembre fue elegida para conmemorar su deceso, y para instituirla como Día del repartidor de diarios, o mejor dicho, del querido “canillita”.

Edgardo Urraco

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