Debut y despedida: Perdonen la demoura

“Aunque parezca que es muy tarde, siempre queda tiempo.
Cada palabra que dijiste vuelve como el Sol.”
Donde quiera que estés

Desde su irrupción en la escena nacional allá por los inicios de la década del ochenta, “Virus” encabezó -junto a otros grupos y solistas- la renovación estética y estilística del rock nacional. El país todavía no había recuperado la vida democrática, pero ya empezaba a insinuarse un cambio fundamental en lo referente a las melodías, pegadizas, bailables, y la lírica, letras en apariencia simples pero no por ello menos ideologizadas, plenas de desparpajo e ironía. La banda platense logró imponer su desprejuiciado modo de entender la música, pese a la indiferencia de parte del público, la crítica especializada y los mismos colegas, recibiendo un golpe tremendo hacia 1988, con la muerte de Federico Moura, vocalista y cara visible de la agrupación. Por expreso pedido suyo, el lugar que ocupaba fue cubierto por uno de sus hermanos, Marcelo, hasta entonces percusionista y corista, debutando oficialmente en el disco ‘Tierra del Fuego’ (1989).
Desde entonces y hasta la actualidad, Marcelo se encargó de llevar adelante el proyecto, con algunos impasses y cambio de miembros según transcurrieron los años. La experiencia del disco a dúo con Ale Sergi, de “Miranda” de 2012, finalmente lo animaría al material solista. ‘Perdonen la demoura’ se tituló la placa que, juego de palabras incluido, salió a la venta en 2016, compuesta por diez tracks en plan pop-rock.
Corte de difusión de la placa, ‘Donde quiera que estés’ es una simple y lograda canción con una melodía tan pegadiza como contundente, plena de optimismo ante la sola idea de la posibilidad de un encuentro anhelado, que bien puede tratarse de amistad o, también, amor. ‘Perfume de mujer’ es un efectivo alegato en contra de la comunicación interpersonal a través de la tecnología y las redes sociales, que propone como alternativa el encuentro amoroso a la vieja usanza.
Divertida desde sus arreglos y la comicidad de su texto, con una interpretación que no ahorra en matices.
La ironía en formato canción continúa con ‘Superchica’, con la descripción de una muchacha bonita y compleja que se ha alejado de un hombre que pese a todo, la sigue amando. Cumple sin descollar. ‘Todos no me quieren’ dispara de lleno contra parte de la prensa especializada, desde una música algo más oscura con buenos efectos de distorsión en guitarras, que acompañan una letra directa, sin medias tintas. Lograda catarsis musical. La balada ‘Tus ojos verdes’ refiere al amor como remedio ante las diferentes penurias de la vida, sentida y sincera letra, en conjunción con buenos arreglos orquestales. ‘Historia’ es un emotivo y logrado homenaje a Federico, evocado desde los arreglos ochentosos de la melodía, una interpretación notable que apuesta, al igual que la letra, a recordarlo desde la alegría, en lugar de la tristeza. ‘Darling’ es una canción excesivamente melosa, que por momentos llega a abusar de los coros, para dar cuenta de las sensaciones propias de un enamoramiento, al menos su duración no es excesiva.
Con espíritu festivo, ‘No me dejes caer’ es una canción mid-tempo que pretende ser tanto reclamo como reconocimiento afectivo, con la variable temporal como leit motiv. Interesantes arreglos melódicos y una medida interpretación consiguen sacarla a flote. El desánimo campea a sus anchas por la letra de ‘Perverso’, que parece retratar un estado social muy de estos días, consumismo mediante. Buen retrato de época, funciona en lo que se propone.
El cierre es intimista, con un medido acompañamiento de piano, cuerdas y percusión, para arropar musicalmente una letra íntegramente dedicada a su mujer, Ana Naón -que también participó de la grabación
en coros-. Bellamente entonada, ‘Sos, serás, mi amor’ es un gran final.
La producción corrió por cuenta del experimentado Cachorro López y Sebastián Schon, participando como músicos invitados Mario Serra, en batería, ‘Alambre’ González, en guitarras, Pol Medina y el tecladista Fernando Monteleone.
El material fue editado por Sony Music Argentina, todas las letras y melodías fueron firmadas por Marcelo
Moura. El disco se presentó en Abril del año pasado en La usina del Arte, y varios escenarios del interior del país. Pensado como un gusto personal y una devolución hacia los seguidores de “Virus”, banda con la cual piensa seguir haciendo música, no está en los planes una continuidad solista.

Mariano Sicart

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