Los dueños de la Luna

Jenaro Gajardo Vera era chileno.
También fue abogado, poeta y soñador.
El 27 de septiembre de 1954 el buen hombre, cansado de un mundo colmado de envidia y egoismo tomó la decisión de hacerse con la posesión de la luna.
Allí, en el satélite natural, Jenaro tenía pensado crear una civilización limpia de todo mal apocalíptico.
Así fue que desde entonces en el Conservado de bienes raíces de Talca, Chile, corre vigente la inscripción de la escritura que declara a Vera como dueño de la luna:
JENARO GAJARDO VERA, abogado, poeta, es dueño desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475,99 kilómetros, denominado Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, oriente y poniente: espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es casado. Talca.

(Firma)
Jenaro Gajardo Vera
Carné 1.487.45-K Ñuñoa
Talca, 25 de septiembre de 1954.

Los objetivos del abogado eran claros y concisos:
Realizar “un acto poético de protesta interviniendo en la selección de los posibles habitantes del satélite”, pues en sus planes estaba vivir en un mundo sin envidia, odio, vicios ni violencia.
Adquirir la Luna para “poder formar parte del Club Social de Talca, para el cual era requisito de afiliación tener alguna propiedad”.
Segun cuenta la historia, el señor Gajardo revalida su posesión sobre la luna en Washington para evadir cualquier conflicto con el país del norte.
Así fue que en el año 1969 y con el fin de llegar a la luna el presidente de los Estados Unidos Richard Nixon emite un pedido de permiso a Vera para realizar dicha proesa:
Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin,Colliny yAmstrong en el satélite lunar que le pertenece.
Richard Nixon , 1969.

A lo que Gajardo habría respondido: En nombre de Jefferson, de Washington del gran poeta Walt Whitman , autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor Presidente.

Jenaro Gajardo Vera, 1969.

Jenaro Vera muere en 1998, ese mismo año deja en testamento al pueblo chileno la pertenecía de la luna. El otro personaje de esta historieta es un empresario estadounidense, sabiendo esto se da por sentado que la idea de apoderarse de la luna no está ligada a generar un mundo nuevo sin guerras y egoísmo, no señor. Dennis Hope llevo adelante un negocio millonario patentado los derechos del territorio lunar: dividió el terreno por parcelas de 0.4 hectáreas al valor de 37 dólares, esto equivale a un total de 35,150,000,000 de dólares, de lo que lleva recaudado casi 10 millones. Nada mal para una idea que pudo bien haber salido de un manicomio. Luego de patentar la luna, Dennis envío una serie de comunicados a los EE.UU. y la Unión Soviética, en ese momento, entre otros países de las naciones unidas, alegando que el territorio de la luna en todo si largo y ancho le pertenecía generando ingresos de a millones por los muy mucho extrovertidos compradores que hoy día gozan de ser propietarios de un terreno en lunar. Sea para generar dinero, crear un nuevo mundo o simplemente andar sobre ella, el hombre busca incansablemente conquistar este astro que nos regala su belleza incalculable desde y para siempre.

Rodrigo Gaspar Acttis

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