Bajemos las expectativas.

Bajemos las expectativas. Aceptemos. La otra persona es eso, es otra.
» Yo si estuviera en su lugar…» Pero no lo estás.
A veces nos entregamos, nos entregamos por completo, nos la jugamos, saltamos pensando que la otra persona nos dará la mano también en ese momento, pero no, no salta. Y nos enojamos, porque no hizo lo que nosotros haríamos y no lo entendemos.
Otras veces acompañamos, damos todo, el oído y la palabra; nos escuchan pero se van, quizás ignorando lo que dejaron.
Otras veces no medimos, es que no vamos por la vida especulando con el amor…
Y ahí es cuando nos rompemos, cuando nos decepcionan, cuando nos enojamos…y no, no entendemos que la otra persona simplemente es otra, que puede ver, entender, escuchar, pero es otra…
Aprendí a no arrepentirme pero todavía no aprendo a combatir esa tristeza de esperar más…aprendí a seguir dando todo y más también, aprendí que el amor que uno da es el mejor mimo que se hace a uno mismo, y si el o la otrx no lo ve, entender que no somos iguales, que cada unx tiene un corazón y formas diferentes…
Demos amor a montones que no sabemos a quien le hace falta, que no sabemos en quien sembramos sonrisas, y bajemos las expectativas. Mirémonos al espejo y que esos ojos tristes recuerden que dieron todo, y brillen.

Natalia Arena

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